MSD

Sala de Prensa - Guía MSD de Asma

Entendiendo la enfermedad


Buenos Aires, 16 de mayo de 2007

¿Qúe es el Asma?


La definición de asma más aceptada es la que proponen las Guías del Programa Nacional para la Educación y Prevención del Asma de Estados Unidos (NAEPP por sus siglas en inglés), que la definen como un trastorno inflamatorio crónico de la vía aérea. Dicha inflamación está asociada con una hiperreactividad de las vías aéreas frente a determinados factores desencadenantes (infecciones virales, ejercicio físico o la exposición a distintos alergenos); con la obstrucción del flujo del aire (que puede revertirse con un tratamiento); y con síntomas respiratorios como las sibilancias, la tos y la sensación opresiva en el tórax.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS ) define al asma como una condición crónica que es el resultado de la inflamación de los conductos de aire en los pulmones. El asma afecta la sensibilidad de las terminaciones nerviosas de las vías aéreas que se vuelven fácilmente irritables. Se caracteriza por episodios de jadeo y sibilancias, que varían de acuerdo a la persona en severidad y frecuencia; y puede manifestarse en cualquier grupo etario, aunque el asma generalmente comienza en la niñez. El asma infantil puede continuar en la adolescencia y en la edad adulta, pero algunos adultos desarrollan la enfermedad sin haberla presentado de niños.

En el asma frente a un factor desencadenante, las vías aéreas se irritan y comienzan a estrecharse, por lo que se dificulta el paso del aire. Las paredes internas de las vías aéreas comienzan a inflamarse y generalmente producen moco.

Con un control adecuado de los síntomas, toda persona con asma puede llevar una vida totalmente normal.

Las causas


El asma puede manifestarse a cualquier edad; es difícil establecer qué lo ocasiona pero hasta el momento se sabe que:

• Puede ser hereditario.

• Ciertos cambios de la vida moderna (en la alimentación, en el entorno) pueden haber contribuido a su aumento.

• Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de asma en el niño.

• El humo ambiental aumenta las posibilidades de padecerla.

• Agentes irritantes en el lugar de trabajo pueden hacer que una persona susceptible, lo desarrolle.

• La contaminación del medio ambiente puede aumentar los síntomas del asma.

Síntomas del asma


Los síntomas del asma pueden ser variables. En general la enfermedad se manifiesta con síntomas como tos, silbidos, falta de aliento o dificultad para respirar (lo que se denomina “disnea”), y sensación de opresión en el pecho. Contrariamente a la creencia de la mayoría de las personas, los silbidos no siempre se manifiestan; el síntoma más común del asma es la tos.

Como su nombre lo indica, las sibilancias son un sonido parecido a un silbido; que se producen porque el aire se obstruye como consecuencia de la disminución del calibre de las vías respiratorias. Frente a un ataque severo de asma, la obstrucción del aire es completa, por lo tanto las sibilancias pueden ser menores o desaparecer, y esta situación constituye una emergencia médica que requiere acción inmediata.

En los adultos el asma puede provocar dificultades en el sueño como resultado de la tos y la falta de aire. En los niños, los principales síntomas del asma incluyen: un silbido que se escucha cuando exhalan, tos (principalmente si es frecuente y se presenta con espasmos), despertarse en la noche con tos y sibilancias, falta de aire (que puede ocurrir o no con la práctica de ejercicio físico), y sensación de opresión en el pecho.

Los síntomas del asma pueden ser leves o severos, algunas personas experimentan episodios de asma solamente con sibilancias; otras personas pueden toser cuando se exponen a algún factor desencadenante de la enfermedad (humo del tabaco, entre otros).

Fisiopatología del asma


En las personas con asma los bronquios se estrechan como respuesta a ciertos estímulos, algo que no sucede en las vías aéreas de los pulmones normales. Dicho estrechamiento puede producirse por la reacción a sustancias que producen alergia como polen, ácaros, por el ejercicio físico, exposición a humo o el aire frío. Cuando se presenta una crisis de asma, los tejidos que cubren a las vías aéreas se inflaman más y segregan mucosidad; los músculos de los bronquios producen un espasmo y se produce broncoconstricción (reducción del diámetro de los bronquios) dificultando así la entrada y salida de aire de los pulmones. Se cree que la causa de ese estrechamiento son ciertas células de las vías aéreas que están distribuidas en los bronquios y que liberan sustancias como citoquinas, la histamina y los leucotrienos; estas sustancias ayudan a producir contracción de la musculatura y estimulan la secreción de mucosidad estrechando la vía aérea.

La vía aérea


El aire penetra en el cuerpo a través de la nariz y la boca, pasa por la garganta hacia el interior de una serie de conductos que comienzan en la cavidad de la laringe y la tráquea. A continuación el aire pasa por los dos bronquios (derecho e izquierdo, uno para cada pulmón), que a su vez se dividen en ramificaciones cada vez más pequeñas llamadas “ bronquiolos ” que se van introduciendo más profundamente en los pulmones. Los bronquiolos son los responsables de transportar el aire dentro y fuera de los sacos de aire denominados “alvéolos”, lugar donde se produce el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.

Los bronquios y los bronquiolos son tubos con paredes musculares, revestidos por una membrana interna que contiene células que producen moco; y células con tres tipos de receptores de superficie que perciben la presencia de sustancias y estimulan la relajación y contracción de los músculos subyacentes. Cuando reciben estímulos, los receptores llamados “betaadrenérgicos” hacen que los músculos se relajen, que las vías aéreas pequeñas se ensanchen y faciliten la entrada y salida de aire. Por su parte los receptores llamados “colinérgicos” (que son estimulados por la sustancia acetilcolina) y los llamados ”peptidérgicos” (estimulados por la sustancia denominada neuroquinina) hacen que los músculos se contraigan, se estrechen las vías aéreas pequeñas y que por lo tanto se dificulte la ventilación.

Clasificación del asma según su severidad


Los resultados de los exámenes físicos y las pruebas diagnósticas ayudan a clasificar la severidad del asma, y a determinar la forma en que debería ser tratada. La Iniciativa Global para el Asma (GINA por sus siglas en inglés), clasifica a la enfermedad de acuerdo a sus grados de severidad en cuatro niveles:

• Asma intermitente:
Síntomas durante el día que aparecen más de una vez por semana y síntomas nocturnos que aparecen menos de dos veces por mes.

• Asma leve persistente:
Síntomas diurnos más de una vez por semana pero menos de una vez por día. Síntomas nocturnos más de dos veces por mes.
• Asma moderada persistente:
Síntomas diurnos diarios, y síntomas nocturnos más de una vez por semana.

• Asma grave persistente:
Síntomas continuos durante el día, y frecuentes durante la noche.

Epidemiología


De acuerdo con la Iniciativa Global para el Asma (GINA) la prevalencia estimada de la enfermedad a nivel mundial es de 300 millones de personas. El asma es una de las enfermedades crónicas más comunes en el mundo.

Se estima que aproximadamente el 30 por ciento de todos los asmáticos en el mundo son menores de 15 años de edad; el asma es el padecimiento crónico que ocupa el primer lugar como causa de hospitalización de niños menores de 15 años en Estados Unidos.

Por su parte, los datos de América Latina muestran que en:

  • América del Sur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela): el asma afecta a 34,7 millones de personas.
  • México y América Central (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá): el asma afecta a 5,2 millones de personas.
  • Caribe (Barbados, Cuba, República Dominicana, Haití, Jamaica, Puerto Rico, Trinidad & Tobago y otras islas del Caribe): el asma afecta a 3,4 millones de personas.

Exacerbaciones: Las crisis de asma


Se denomina exacerbación a la “crisis de asma”; situación que se produce cuando ocurren tres cambios en los pulmones: los conductos aéreos se inflaman, las células de los conductos aéreos producen más mucosidad que la normal, y como este moco es muy espeso tiende a obstruirlos, los músculos se contraen. Estos cambios hacen que las vías aéreas se estrechen y que se dificulte la respiración.

Las crisis de asma varían en frecuencia e intensidad; algunas personas asmáticas pueden estar libres de síntomas la mayor parte del tiempo y presentar sólo episodios ligeros y ocasionales de dificultad respiratoria. Otras personas con asma tosen y tienen sibilancias casi en forma permanente y sufren exacerbaciones graves luego de la exposición a un alergeno o un irritante o después de una infección viral.

Una crisis de asma puede empezar de repente con respiración sibilante, tos y ahogo (las sibilancias se perciben cuando la persona espira). En otros casos las exacerbaciones de asma pueden comenzar lentamente con síntomas que se agravan en forma gradual. En ambos casos la persona con asma frente a un ataque, experimenta primero ahogo, tos o una sensación de opresión en el pecho. La crisis puede durar unos minutos o prolongarse por horas.



04-07-SGA-06-RA-(W-100007/8/9/10/11/12-O)-4729-PR(CD)

Este sitio es solamente para los residentes de Argentina

La información sobre temas de salud contenida en este sitio es únicamente de carácter educativo y no pretende reemplazar la consulta al médico. Sólo su médico puede diagnosticar y tratar su problema de salud.