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Sala de Prensa - Guía MSD de Rotavirus

Ideas para artículos periodísticos


Buenos Aires, 07 de junio de 2007

Cómo actuar ante una infección de Rotavirus


Lo fundamental es reconocer rápidamente los síntomas del rotavirus para controlar la enfermedad y evitar las complicaciones. La consecuencia más grave de esta infección es la deshidratación. Los casos de deshidratación severa pueden requerir hospitalización.

El rotavirus es la causa más común de diarrea grave con deshidratación en niños en todo el mundo. Se estima que casi todos los niños se habrán infectado con rotavirus antes de los cinco años de edad, y no hay manera de predecir qué tan gravemente se verá afectado cada uno. Por esto, reconocer rápidamente los síntomas de esta infección es crucial para el control de la enfermedad; y evita que el rotavirus cause complicaciones serias . Los síntomas de la infección por rotavirus pueden incluir fiebre, dolor abdominal, vómito y diarrea acuosa.

Para detectarlos a tiempo, es importante que los padres y adultos que cuidan al pequeño s hablen con su médico acerca de los síntomas como vómitos y diarrea a tiempo. La consecuencia más grave de los síntomas del rotavirus es la deshidratación; es decir, la imposibilidad de cumplir con los requerimientos diarios de líquido requerido por el organismo y compensar las pérdidas por diarrea. Como consecuencia de la diarrea acuosa causada por el rotavirus, se produce una pérdida importante de agua y electrólitos del organismo; y la pérdida es mayor cuando se agregan vómito y fiebre al cuadro diarreico. Todas estas pérdidas de líquido pueden causar deshidratación, la cual constituye la consecuencia más peligrosa. De no ser tratada adecuadamente, la deshidratación puede producir disminución de la cantidad normal de sangre (lo que se denomina “hipovolemia”), colapso circulatorio y hasta la muerte.

Ante la infección por rotavirus se pueden implementar distintas estrategias a seguir, dependiendo de la severidad del cuadro. Si no se presentan signos de deshidratación en el niño durante los episodios de diarrea para prevenirla se le debe dar más líquido que lo habitual. Al mismo tiempo, los niños con diarrea deben seguir tomando leche materna ya que constituye una fuente importante de líquido y nutrientes. En el caso de los niños más grandes que no reciben leche materna, se les debe dar pequeños sorbos de agua en forma frecuente. Si se presenta vómito, se debe suspender la administración de líquidos por 10 minutos y luego comenzar nuevamente de manera más lenta. En cuanto a la alimentación, ésta debe administrarse, mientras sea posible, de la forma habitual para el niño para evitar la pérdida de nutrientes.

No es conveniente la administración de medicamentos para la diarrea sin prescripción médica. Tampoco se deben usar antimicrobianos ni antiparasitarios. No deben utilizarse antibióticos aunque se detecte fiebre.

Las estrategias a seguir dependen de si se presentan señales de deshidratación. Por esto, es imprescindible estar pendiente de sus signos, que incluyen: sed, irritabilidad, agitación, letargo, ojos hundidos y sequedad de la boca, la lengua y la piel. En niños pequeños, el pañal seco por varias horas también es un signo de deshidratación y en niños más grandes, poca frecuencia de ir al baño para orinar.

Los niños con deshidratación moderada pueden ser tratados en sus casas con terapia oral de rehidratación que puede conseguirse en farmacias y en instituciones de salud. La rehidratación oral consiste en la reposición de los líquidos perdidos por el organismo y consta de dos fases: la fase de rehidratación (reposición rápida del agua y los electrólitos perdidos, mediante soluciones administradas en forma oral) y la fase de mantenimiento (aquí se alcanza un adecuando nivel de nutrición). La utilización de jugos o bebidas gaseosas puede empeorar la diarrea y no es un sustituto de la terapia oral de rehidratación. Tampoco deben utilizarse sopas envasadas, ya que pueden tener altas concentraciones de sal.

Existen casos más severos de deshidratación que requieren otra estrategia. En dichos casos, no es suficiente el tratamiento en casa y requiere atención médica hospitalaria.

¿Cuándo requiere un niño atención médica?

Los padres o cuidadores de niños pequeños deben llevar al médico si la diarrea no mejora o si el cuadro de deshidratación es moderado o severo o si el cuadro general del niño empeora. Signos del empeoramiento del cuadro son: aumento en la cantidad de evacuaciones líquidas, vómito a repetición, aumento de la sed, imposibilidad de beber y comer normalmente y fiebre.

En estos casos más severos, el vómito frecuente dificulta la rehidratación oral y puede ser necesario tener que administrar líquidos de manera intravenosa en un hospital. Al mismo tiempo, la administración de fluidos de manera intravenosa es insuficiente para compensar la pérdida de electrólitos de los niños deshidratados por diarrea severa. Para lograr un adecuado reestablecimiento, hay que administrar soluciones en forma oral siempre y cuando el niño no esté vomitando y sea capaz de beber.

Por sus características, el rotavirus puede generar ansiedad en los padres de los niños pequeños. Es imprescindible mantener la calma y seguir las distintas estrategias según la severidad del cuadro. Debido a que el rotavirus es un virus altamente contagioso y sus efectos son impredecibles, la mejor manera de proteger a los niños contra el rotavirus es mediante la vacunación.

Riesgos y complicaciones del Rotavirus


Cada año, el rotavirus causa casi medio millón de muertes en niños menores de 5 años en todo el planeta. La deshidratación es la complicación más común y si no es atendida oportuna y correctamente, puede ser mortal. Además, el hecho de saber que el hijo tiene rotavirus puede afectar la estabilidad familiar.

Los síntomas pueden tener un inicio súbito y se vinculan con pérdida de apetito, náusea o vómito. La diarrea y el vómito pueden ser notablemente abundantes y frecuentes. El niño con rotavirus puede también presentar fiebre, estar decaído y visiblemente se le ve afectado.

La deshidratación-pérdida severa de agua y sales y minerales esenciales- es la complicación seria más seria de la gastroenteritis por rotavirus. En los niños la deshidratación puede requerir hospitalización y la administración de líquidos por vía intravenosa. En casos extremos, la deshidratación puede ser mortal.

La deshidratación, el vómito intenso y la diarrea pueden conducir a una baja importante de la presión arterial (hipotensión). Además, el vómito y la diarrea excesivos pueden causar pérdida de potasio (hipopotasemia), de sodio (hiponatremia). Estos desequilibrios son potencialmente graves. Un niño que no recibe a tiempo una terapia de rehidratación oral o, en los casos más graves, intravenosa, así como atención hospitalaria, puede perder la vida.

Es importante saber que si no es manejado inmediata y apropiadamente, la infección por rotavirus puede conducir a consecuencias tan serias como daño renal, colapso circulatorio e, incluso, la muerte. El riesgo de complicaciones graves por la infección de rotavirus es más alto en lactantes.

Se estima que, en todo el mundo, casi todos los niños tendrán un episodio de gastroenteritis por rotavirus, 1 de cada 5 consultará al médico, 1 de cada 65 será hospitalizado y 1 de cada 293 morirá.

Prevención: Cómo actúa la nueva vacuna de MSD contra el Rotavirus


La vacunación es la forma más efectiva de prevenir la infección por rotavirus. La nueva vacuna contra rotavirus de Merck Sharp & Dohme, demostró ser efectiva para la prevención el 98% de los casos graves de gastroenteritis por rotavirus. Se trata de una vacuna oral pentavalente que contiene cinco serotipos.

Cada año, el rotavirus causa cerca de un tercio de las diarreas que requieren hospitalización, 25 millones de consultas médicas y cerca de medio millón de muertes en niños menores de 5 años en todo el mundo. Como esta enfermedad no es enteramente previsible y tampoco hay forma de predecir la severidad de los casos, las vacunas contra rotavirus son, hasta ahora, la forma más efectiva de prevenirla. L a nueva vacuna desarrollada por Merck Sharp & Dohme contra rotavirus , demostró, en el estudio REST prevenir el 98% de los casos más graves de gastroenteritis por rotavirus, es decir, el tipo de gastroenteritis que provocan diarrea y vómito severos.

La vacuna oral y pentavalente contra rotavirus de Merck Sharp & Dohme contiene cinco serotipos humano-bovinos: G1, G2, G3, G4 y P1 (la importancia de estos serotipos radica en que son responsables de más del 88% de los casos de rotavirus en todo el mundo). Como la vacuna contra rotavirus de Merck Sharp & Dohme se administra oralmente, no hay necesidad de inyecciones. El esquema de dosis de esta vacuna es de tres dosis orales que se administran en intervalos de uno a dos meses, siendo la primera dosis a la edad de seis a 12 semanas.

Para evaluar la seguridad y eficacia de la vacuna, Merck Sharp & Dohme realizó el Estudio de Eficacia y Seguridad de Rotavirus ( REST, por su nombre en inglés, Rotavirus Efficacy and Safety Trial ). El REST constituye uno de los estudios clínicos de vacunas más grandes de la historia, que incluyó a más de 70,000 niños de 11 países ( Estados Unidos [incluyendo Puerto Rico], México, Guatemala, Costa Rica, Finlandia, Jamaica, Suecia, Alemania, Bélgica, Italia y Taiwán).

El REST fue un estudio doble ciego con distribución al azar, controlado con placebo. El rango de edad de los participantes en el momento del registro, fue de seis a 12 semanas. En el estudio se evaluó el perfil de seguridad y eficacia de la nueva vacuna de Merck Sharp & Dohme en comparación con placebo.

Según los resultados, la nueva vacuna de Merck Sharp & Dohme fue generalmente bien tolerada ya que no aumentó el riesgo de intususcepción en comparación con el placebo. No hubo ningún caso confirmado de intususcepción durante el periodo de 42 días después de la primera dosis, ni ninguna acumulación de casos entre los vacunados en ningún momento después de cualquiera de las dosis. Después del seguimiento de seguridad de un año, se reportaron cuatro casos de intususcepción en niños que habían recibido el placebo durante el estudio.

En cuanto a eficacia la vacuna contra rotavirus de Merck Sharp & Dohme previno, en comparación con placebo, el 98% de las gastroenteritis graves por rotavirus y el 74% de las gastroenteritis por rotavirus de cualquier gravedad causada por los serotipos que cubre la vacuna (G1, G2, G3, G4 y P1).

En el estudio REST también se evaluó el efecto sobre la reducción del índice de hospitalizaciones y consultas de urgencias por gastroenteritis causada por rotavirus, en comparación con el placebo. Los resultados indican que la vacuna contra rotavirus de Merck Sharp & Dohme redujo las hospitalizaciones y las visitas a urgencias por gastroenteritis por rotavirus en 95.8% y 93.7%, respectivamente.

 

 

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