SECCION 5 >
TRASTORNOS DE LOS HUESOS, LAS ARTICULACIONES Y LOS MUSCULOS
CAPITULO 54
Articulación de Charcot
La articulación de Charcot (enfermedad
neuropática articular) es consecuencia de lesiones de los nervios,
que impiden la percepción del dolor articular por parte de la
persona afectada. Por consiguiente, las lesiones y fracturas insignificantes
y repetitivas pasan inadvertidas, hasta que el deterioro acumulado destruye
la articulación de forma permanente.
Así mismo, los nervios que transmiten sensaciones
a las articulaciones pueden resultar afectados como consecuencia de
una variedad de lesiones, enfermedades y trastornos como la diabetes
mellitus, las enfermedades de la columna vertebral y la sífilis.
Síntomas y diagnóstico
Pueden transcurrir muchos años antes de que
el proceso origine una disfunción articular y los síntomas
correspondientes. Sin embargo, una vez que se desarrollan los síntomas,
la enfermedad puede evolucionar tan rápidamente que la articulación
se destruye en pocos meses.
En su fase inicial, la articulación de Charcot
se confunde a menudo con la artritis. Es frecuente la rigidez y la presencia
de líquido en la articulación. Habitualmente, la articulación
no duele o es menos dolorosa de lo que cabría suponer, considerando
la magnitud de la lesión articular. Sin embargo, si la enfermedad
progresa rápidamente, la articulación puede volverse extremadamente
dolorosa y, en estos casos, se hincha frecuentemente por exceso de líquido
y por un nuevo crecimiento óseo. Con frecuencia, la articulación
se deforma como consecuencia de las fracturas repetidas; éstas,
sumadas al hecho de que los ligamentos se estiran de un modo anormal,
pueden conducir a una dislocación. Los fragmentos óseos
pueden flotar alrededor de la articulación, causando un sonido
tosco y áspero al moverla.
Aunque la rodilla es, a menudo, la más afectada,
esta enfermedad puede desarrollarse en casi todas las articulaciones.
Afecta al pie con mayor frecuencia en las personas
que sufren de diabetes. Las articulaciones afectadas (con frecuencia
una sola y habitualmente no más de dos o tres) dependen de la
localización de la lesión del nervio.
El diagnóstico se sospecha cuando una persona
que padece una enfermedad neurológica manifiesta una lesión
articular relativamente indolora. Los síntomas articulares se
presentan habitualmente años después de la lesión
del nervio. Las radiografías muestran la lesión de la
articulación que, a menudo, se acompaña de depósitos
de calcio y crecimiento óseo anormal.
Prevención y tratamiento
En algunos casos, las articulaciones de Charcot
se pueden prevenir. El tratamiento de la enfermedad neurológica
subyacente puede retrasar o incluso revertir la destrucción de
la articulación. El diagnóstico y la inmovilización
de las fracturas indoloras y el entablillado de las articulaciones inestables
ayuda a detener o minimizar la lesión articular. Las caderas
y las rodillas se pueden sustituir quirúrgicamente con una prótesis,
si la enfermedad neurológica no progresa; pero las prótesis
se suelen aflojar de forma prematura.